Con el artículo sobre EnviroBear 2000: Operation Hibernation se planteó una pregunta: Si un juego es malo porque pretende serlo ¿sigue siendo malo? El juego que hoy nos ocupa plantea la misma cuestión, que sigo sin ser capaz de aclarar. Lo que sí puedo responder es lo siguiente: ¿Es Stalin Vs. Martians, dejando de lado ese debate, un mal videojuego? Sí. Porque como juego de estrategia en tiempo real es malo. Pero malo, MALO. Pero también es uno de los juegos más intencionadamente graciosos que he visto en mucho tiempo. Cuanto más pienso en ello más me parece que no debería ser un AdJ. Y cuanto más pienso en ello más me parece que un artículo sobre él es imprescindible. Menudo lío.
Podríamos, además, entrar en el dilema sobre si es de mal gusto utilizar a Iósif Stalin, dictador de la URSS y uno de los mayores genocidas de la historia en un producto de estas características. No os engañéis, claro que es de mal gusto. Pero como digo en la sección de Preguntas Frecuentes, en Asco de Juego "el buen gusto mejor lo dejáis en la puerta".
"POR FAVOR, LEVÁNTENSE PARA EL HIMNO NACIONAL"
Ese mensaje es lo primero que verás al iniciar el juego, incluso antes que el logotipo de la desarrolladora. Obedeces. Acto seguido la bandera soviética llena la pantalla y suena el himno de la URSS. Enterito, sin ninguna otra imagen más que la bandera. Eso era la intro.
Tras ese primer contacto con el patriotismo serás llevado al menú del juego, y podrás empezar la campaña. El argumento se nos presenta en forma de una serie de cartas escritas por el mismísimo camarada Stalin. En ellas te cuenta que unos extraterrestres de Marte han empezado la invasión de Siberia y que, estando él demasiado ocupado luchando contra las tropas Nazis, necesita que te encargues de liderar la "Operación Saturno" y eches a los alienígenas de la madre Rusia para más tarde acabar con ellos en el mismísimo Marte. Lo de "Operación Saturno" supongo que es para despistar.
Empecemos la partida. A primera vista los gráficos no parecen MUY malos... Llegan con unos 7 u 8 años de retraso, pero cumplen. Lo que ya es más raro es cuando aparecen los marcianos, que aparte de tener unas texturas de lo más pobres parecen sacados de un juego con estética de dibujo animado, totalmente opuesto al aspecto realista de los soldados soviéticos y las calles de los poblados siberianos. Y aunque eso no es malo de por sí, da la sensación de que no se ha llevado de la mejor manera, con más aspecto de mod cutre que de querer marcar un contraste. En cuanto a la banda sonora... Se trata casi siempre de tecno o pop ruso. Que para hacer la bizarrada queda muy bien, pero son unos géneros que no gustarán a todos.
Pero donde el juego la caga de verdad es en el apartado jugable, como todo ¡Asco de Juego! que se precie. Stalin vs. Martians es, como Command & Conquer (y que Kane me perdone por comparar su saga con éste juego) de esos RTS (Real-Time Strategy) que optan por un sistema más directo y arcade, y aquí se lleva la idea a la máxima expresión, eliminando por completo la gestión de recursos. En vez de eso cada enemigo que mates soltará unas monedas que tendrás que recoger y que servirán para comprar más unidades desde un menú al que se puede acceder en todo momento. A priori no suena tan terrible. Pero hay una serie de problemas que hacen de la experiencia de juego un proceso bastante irritante:
Primero, que tus tropas no destacan por su IA. Esa es la forma suave de decirlo. La normal es que hacen y van adonde les da la puta gana. O les das una orden y se quedan igual, que también puede pasar. Otro problema es que, mientras que tu infantería se mueve a velocidad normal, la tropa más abundante del enemigo no sólo es extremadamente veloz, sino que además es muy, muy pequeña y está SIEMPRE en movimiento, ruido irritante incluido. Añade a eso que hay que ser extremadamente preciso a la hora de apuntar con el puntero a las unidades, y verás como una simple orden de "Ataca a ese grupo" se convierte en una ejercicio de puntería y nervios de acero que seguro le ha costado la integridad mental a más de un jugador. Excepto en un par de ocasiones, cualquier estrategia que puedas planear fallará de mil maneras distintas por alguna tontería, y al final lo más efectivo es coger a todas tus tropas, señalarles la zona objetivo y rezarle a Marx para que se muestren menos idiotas de lo normal y cumplan su cometido. Seguramente podría seguir enumerando fallos, como los escenarios pequeños y poco variados y los numerosos bugs, siendo el más destacado de ellos el que hace al juego le de por cerrarse sin más.
"CON STALIN DE NUESTRO LADO NO PODEMOS PERDER"
Esencialmente, los hasta ahora mencionados son el motivo de que Stalin vs. Martians sea un juego merecedor de mi odio. Ahora voy a hablar de todo lo que hace que Stalin vs. Martians se merezca una cantidad igual de amor, cosa que me llevó al dilema planteado en el primer párrafo. Lo voy a hacer en forma de lista, para que podáis valorarlo mejor y porque así es más fácil enumerarlo todo:

1 - Para empezar, el juego se llama Stalin vs. Martians. Eso ya le da méritos.
2 - La unidad más poderosa de tu ejército es, como muestra la imágen a la izquierda, un glorioso camarada Stalin tamaño rascacielos.
3 - Tus tropas no paran de decir cosas como "My name is Ivan, I like you".
4 - El menú de ajustes tiene 5 apartados. Uno de ellos es "¿Te gustan los gatos?". Hasta donde yo sé, no sirve para nada.
5 - Los tiempos de carga están adornados de imágenes como ésta. A veces hasta te permiten jugar a buscar las diferencias.
6 - Como en toda parodia de la Segunda Guerra Mundial que se jacte de serlo, el enemigo final es Adolf Hitler. Concretamente una cabeza gigante de Hitler de la que salen unos tentáculos. Obviamente eso se traduce en un apoteósico duelo final con un Stalin gigante que machaca a puñetazo limpio la cabeza-pulpo gigante de Hitler.
6 - Como en toda parodia de la Segunda Guerra Mundial que se jacte de serlo, el enemigo final es Adolf Hitler. Concretamente una cabeza gigante de Hitler de la que salen unos tentáculos. Obviamente eso se traduce en un apoteósico duelo final con un Stalin gigante que machaca a puñetazo limpio la cabeza-pulpo gigante de Hitler.
7 - El juego es ruso. Es como si en España hiciéramos un juego llamado "Franco vs. Zombies".
Y la mejor para el final: Ésta es tu recompensa por completar el juego
Creo que no hace falta que siga.
La curiosidad
La web oficial del juego es digna de ver, aunque no se actualiza desde 2009 (la fecha de salida del juego). Tiene algunos enlaces a entrevistas que demuestra que, si bien sus creadores no son los mejores programadores del mundo, por lo menos tienen sentido del humor. Ellos alegan que TODO es una broma, hasta el terrible sistema de juego. ¿Parodia intencionada o escudo ante las críticas? Sólo Stalin lo sabe.
¡¿Quién ha sido?!
¡EL PUEBLO EN LUCHA CONTRA EL ENEMIGO CAPITALISTA!
...
Perdón.
Aunque parezca imposible, los responsables de éste juego han sido no uno sino tres estudios distintos, todos procedentes de la gloriosa Union Soviética: Black Wing Foundation, N-Game y sobretodo Dreamlore, aunque tan solo 15 personas trabajaron en el juego. Que yo sepa, si han hecho algo más, jamás ha salido de Europa del Este.
Y hasta aquí el glorioso análisis de Stalin vs. Martians, un juego realmente único. Terrible, eso sí, pero tan gracioso que hasta me sabe mal haberlo analizado. De hecho, a mí me ha cambiado. A partir de ahora voy a ir por la vida siguiendo los gloriosos dictados del camarada Stalin, que tan valientemente defendió Europa de los Nazis, de los marcianos y de los marcianos nazis.
¡HASTA LA PRÓXIMA, ASCO-CAMARADAS!




