9 oct. 2015

Toro (PS4/XOne/PC, 2015)

A éstas alturas del blog creo que todos hemos asimilado que pueden existir videojuegos sobre cualquier cosa, aunque a alguno le sorprenderá saber que Toro, del estudio español Reco Publishing, no es ni el primer ni el segundo videojuego sobre torear. He podido saber de por lo menos cuatro ejemplos anteriores, no todos patrios: Bullfight (1984) Ole! y Olé, Toro (ambos lanzados en 1985), y Torero: Arte y Pasión en la Arena (2002). Pero no estamos aquí para hacer un monográfico sobre el toreo en el mundo del videojuego, sino para determinar hasta qué punto es basura su último ejemplo, el muy reciente Toro. Y, aunque voy a tratar la polémica que puede generar el juego, mi veredicto final no se verá influenciado por ella. Pero estáis en AdJ. El veredicto final os lo podéis imaginar, ¿no?


INEVITABLE DISERTACIÓN SOBRE ÉTICA, TOREO Y SALVAJISMO
Vamos a hablar un poco de lo polémico del asunto, sobre si debería existir o no un juego de estas características, y así me quito el lastre de encima nada más empezar para poder analizar a gusto el juego en sí. En caso de que a ti ese debate no te importe en absoluto eres libre de saltarte los siguientes tres párrafos y pasar al horror y las risas habituales en todo AdJ. 
Toro es un videojuego. Hasta ahí creo que todos estamos de acuerdo. Los videojuegos son una forma de arte y entretenimiento que nos transporta a un mundo que muchas veces tiene sus propias reglas  y sus propios códigos morales. Por lo tanto, lo que pasa en un videojuego se queda en el videojuego. Tommy Vercetti es un psicópata amoral sin respeto por la vida o la propiedad ajena, pero eso no hace que GTA: Vice City sea un mal juego, ni me convierte en dicho psicópata por interpretar su papel. Porque puedo distinguir lo que es real de lo que no lo es, y lo que está bien de lo que no. Para mucha gente parte del atractivo de los videojuegos es que nos permiten actos que ni nos planteariamos llevar a cabo en la vida real, porque sería imposible o moralmente reprobable.
Dicho ésto, ¿me parece mal que exista un videojuego de torear? No. Matizo: No me parece mal que exista un videojuego sobre cualquier cosa o actividad, por moralmente reprobable que sea, porque creo en los videojuegos como arte y tambien creo que el arte sin libertad de expresión no es nada, aunque lo que esté expresando ese arte me parezca ofensivo o incluso me repugne.
Así que no, no me parece mal per se que exista un VIDEOJUEGO sobre torear. Lo que me parece mal es que exista el toreo. El toreo me repugna, me parece ofensivo, cruel, malvado, totalmente impropio de cualquier persona civilizada. El simple hecho de que el pais en el que vivo se asocie con la tauromaquia me produce vergüenza y asco, y si de mí dependiera, esa tradición de salvajes sería prohibida y castigada. Porque eso no es arte. Si eres amante del toreo, por favor, vete. Te echo de mi blog. Pero antes pasa el enlace de mi blog a otros amantes del toreo. Ponlo en un foro, si es que en vuestra comunidad de bárbaros tenéis Internet. Que todos lo lean y se enfaden y alcen el puño y griten "¡GUIFOOOO!" y cierren la ventana llenos de ira y al dia siguiente cliquen otra vez en el enlace solo para odiarme más y que les vuelva a echar. Quiero vuestro odio en mi conciencia. Y vuestras visitas en mi contador.

Habiéndome quedado a gusto, procedo al análisis. Toro es uno de los peores juegos a los que he jugado nunca. Y creedme, mi opinión sobre el toreo no tiene nada que ver con ello. Lo tiene el que sea aburrido y cutre. Muy, muy cutre.


BIENVENIDOS A LAZYTOWN
Ya desde el principio el juego apesta a poco esfuerzo. La secuencia de introducción es un conjunto de gameplays juntados con más o menos gracia en la que la calidad de video deja bastante que desear, pero le hace un favor al juego, porque al menos camufla un poco los nefastos gráficos de los que hace gala. Pero todo a su tiempo, que primero vamos a ver qué tal es el reclamo principal del juego, el modo Carrera. 

Algunos se sentirán decepcionados al saber que el juego no cuenta con licencias para jugar con leyendas del capote como Jezulín, pero qué queréis, esto no es EA Sports. Sin embargo, para compensar esa falta, nos ofrece la oportunidad de, ojo, ¡crear nuestro propio torero! Gracias a un detallado sistema de creación de personajes podrás cumplir tu sueño de poder verte a ti mismo en la arena, con todo lujo de detalles.

Siempre que tengas exactamente ÉSTA cara.

Os presento a Guillem, "Er Guifo"
No, en serio, sólo hay esa cara. Si no te pareces a él estás jodido, porque lo único que vas a poder cambiarle es el tono de piel y el color de los ojos. Hay algunos peinados más, pero me temo que esa calvicie incipiente es la única alternativa respetable a las cuatro pelucas de la posguerra hechas de cartón que completan el repertorio. El editor incluso tiene los huevos de añadir una opción de "Vello facial", que lo único que hace es ajustar la longitud de las patillas. Luego puedes editar los colores de la camisa y del traje de luces, e incluso ir desbloqueando nuevos trajes para ser todavía más ostentoso, pero eso ya va a gusto de cada uno. Yo soy más de ir discretito.

Pero puestos a hacer el ridículo lo haré de rosa.

Veo que ciertos Ascomaníacos avispados ya se han empezado a fijar en esos gráficos, en esa cara. Esos gráficos que en 2001 hubieran sido calificados de "resultones pero sosos" para un juego que se lanza en 2015 a más de 30 euros en exclusiva para sistemas de nueva generación. Pero por favor, estamos en un mísero menú. Para apreciar al detalle el apartado gráfico hay que pasar a la acción. Si me permitís, saltemos a la plaza.




Como veis, todo sabe a vagancia y poco interés. Los modelos son de lo más básico, las texturas sosas, el movimiento acartonado en el mejor de los casos. La atención por el detalle es nula. Solo hay que fijarse en el público. En la primera captura son unas cuantas fotos googleadas y pegadas sin piedad en la grada, y en la segunda hay como mucho 20 personas y una quinta parte de ellas son el mismo tio con traje que se lleva las manos a la cabeza. Y no bromeo con lo de "imágenes googleadas", el icono de las manos haciendo palmas aparece en la segunda fila de resultados de Google si buscas "clapping hands". Queda feo. Encima la fuente utilizada para casi todo es la Times New Roman. Que no tengo nada en contra de ella, pero cuando utilizas la fuente que va como predeterminada en casi todos los programas no me puedes culpar si pienso que no te quita mucho el sueño el resultado de tu trabajo. El único elemento que muestra un cierto detalle es el toro, que por lo menos da bastante el pego.

Luego todo se mueve... Y la poca magia que quedaba presente se va por la ventana. No, no es que se vaya por la ventana. Es que se tira por ella.

Y ni me habléis del apartado sonoro. La música brilla por su ausencia excepto por algún guitarreo de vez en cuando, pero es que los efectos de sonido se llevan la palma. Un medio grito medio gruñido para llamar al toro, y los murmullos del público, que se exclamará con una ovación a cada pase que le des al toro. Siempre la misma maldita ovación. Incluso cuando el toro te mete una cornada gritan exactamente igual. Lo dicho, no veía tanta vagancia desde Limbo of the Lost, pero al menos ese juego tenía cierta gracia.

UNOS COMBOS QUE NI BAYONETTA
Pero ¿y el juego en sí? Venga, ¿como se juega a un juego de toreros? Pues a base de combos y QTEs, por lo que parece. En realidad es muy simple. Llamas al toro, el toro se acerca, y entonces tú ejecutas uno de los diversos movimientos a tu disposición, aunque como todos se limitan a una combinación de dos botones el asunto dista mucho de ser trepidante. La idea es ir enlazando pases y sumar puntos hasta que se agote el tiempo o el toro te atraviese el culo de una cornada. No, tacha eso. Porque da igual la de veces que el toro te embista, que tu matador se levantará a los dos segundos, siempre fresco como una rosa y con la misma cara de pelmazo sin alma. Eso le quita un poco de emoción al asunto, ya que la sensación de peligro desaparece por completo.

De vez en cuando, si enlazas pasadas y haces subir lo suficiente el medidor de ira del toro, te harán pulsar una secuencia de botones para esquivar una embestida particularmente intensa. Y lo mismo cuando, tras dos fases así, llegue la hora de liquidar al animal. Cuatro botones y por fin podrás desatar al sádico que llevas dentro y ver sangre. Espera, tacha eso tambien. O bien por vagancia o bien porque se trata de un juego para todos los públicos, una vez realizada la secuencia de botones no vamos a ver nada de nada, ni siquiera al torero clavando el sable. Aunque a mí me da que se trata más bien de la primera opción. ¿Tú sabes el palo que da y lo que cuesta animar eso? Quita, quita. Gira la cámara, fundido en negro, y aquí todos contentos y la familia feliz.

En general es una experiencia bastante aburrida, y una sola ronda de tres o cuatro minutos acaba pareciendo una eternidad, tanto por la simplicidad de toda la partida como por la nula variedad. La idea es ir superando pruebas que exigirán cada vez mayor cantidad de puntos y con toros con mayor mala leche para ir desbloqueando nuevos escenarios, algunos relativamente exóticos, como un coliseo chino porque yoquesé. También hay un par de minijuegos extra en los que, para variar, controlas al toro: El primero es un QTE infinito en el que pulsas el botón indicado para romper puertas a medida que vas ganando velocidad. Pulsa el botón equivocado y vuelve a empezar.
El segundo es tal vez lo único de todo el juego que me ha arrancado unos diminutos instantes de diversión. Se trata de embestir al torero para que, pulsando muy rápido los botones para ganar velocidad y ajustando el ángulo del golpe, salga disparado a grito de Wilhelm la mayor distancia posible. Un poco como el lanzamiento de javalina en los Track & Field de Konami, o el glorioso lanzamiento de tarta de boda de Bishi Bashi. En realidad aburre a los pocos intentos, pero oye, al César lo que es del César.


REMATAR LA FAENA
Toro tiene un problema. Bueno, a ver, tiene varios. Tiene unos gráficos paupérrimos, una jugabilidad extremadamente aburrida y se nota que se ha hecho con muy, muy pocas ganas. Pero su mayor problema no es ese. Su mayor problema es que, encima, para ser así de malo, es anormalmente soso. Es malo, malo, malo, pero ni siquiera para eso sirve. Hemos visto ya una gran cantidad de juegos merecedores del título de ¡AdJ!, y tras tantos reviews acabas haciendo ciertas reflexiones. Superman 64 tiene sus controles imposibles. Big Rigs es tan injugable que no puedes evitar admirarlo. Shaq-Fu, Demolition Girl o Takeshi no Chousenjou tienen sus premisas absurdas. Todos tienen un algo que, pese a ser esos abortos del medio, les hace dignos de ser recordados. Lo único que hace "digno" de recordar a Toro es que se basa en una práctica aborrecible que ojalá pronto se vea relegada a los libros de historia.

¡¿QUIÉN HA SIDO?!
Reco Technology es una desarrolladora y distribuidora española que lleva muy poco en la industria. Toro y el también reciente y criticado Yasai Ninja son sus dos proyectos más importantes, siendo el resto de su catálogo sub-productos todavía más olvidables.

Hasta aquí, amigos, nuestro análisis de Toro. Nos vemos pronto con, ésta vez si, la segunda parte del artículo sobre la serie de Zelda, que estoy seguro de que os va a encantar. ¡Un abrazo a todos los Ascomaníacos!

P.D: ¿Soy el único que a veces lee "Topo" cuando mira la caja del juego? YOU HAD ONE JOB

17 comentarios:

  1. Esperaba que el juego tuviera un poco de decencia o algo pero ni eso(igual no tengo ni play)

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    1. La verdad, yo no esperaba mucho. Y encontré menos todavía XD

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  2. ¡No puedo! ¡Me he reído mucho! Me da algo... madre mía... estos artículos son geniales. No lo dejes nunca, por favor...tarda lo que quieras o lo que necesites entre cada uno y el siguiente, pero continúa con esta afición tan sana y tan maravillosa... tengo la misma opinión que tú acerca de la tauromaquia, así que no tengo mucho más que alegar en ese aspecto, y llevas toda la razón cuando dices que la libertad de expresión es requisito indispensable en el arte. Si alguna rama del arte expresa algo que a mí no me gusta, no miro y punto. Creo que todos deberíamos tratar de verlo así en la medida de nuestras posibilidades.

    Como siempre, me ha encantado lo que has escrito y espero con mucho gusto el siguiente. ¡Muchas gracias! ¡Un saludo! ;)

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    1. A mí me gustaría hacer un apunte al respecto de la libertad de expresión y el arte como medio sin filtro.

      La libertad de expresión, a mi modo de ver, no debería ser unilateral: tanto debe disfrutarla el que la esgrime en primera instancia (el que expresa algo) como quien lo hace en última (el que reprueba lo expresado). Un caso representativo es el de 'Hatred', un juego en que se colocan como objetivo principal las masacres circunstanciales de cualquier 'Grand Theft Auto'. En aquella ocasión me puse de parte del equipo de Valve, que eliminó el juego de Steam Greenlight —para luego, movidos por fines puramente monetarios, reaceptarlo. Terrible—.

      Los desarrolladores alegaban que se les anulaba la libertad de expresión, cuando en realidad ambas partes la disfrutaban: A Destructive Creations no se le impedía la producción de su «arte»; podían presentarle el juego a cualquier distribuidora o plataforma, o venderlo ellos mismos. Valve, por su parte, tenía todo el derecho del mundo a no querer vender su juego, por cualquier tipo de razón (como si aducían que no les gustaba el atuendo del protagonista): es una empresa privada.

      En definitiva, y sin enrollarme más: creo que la defensa de la libertad de expresión nunca debería suscitar la inacción, la indiferencia o una mentalidad permisiva o laxa. Tanto tiene alguien el derecho de crear una bazofia inmunda como 'Toro' como una empresa tendrá el de no querer venderlo o financiarlo; exista la presión social que exista.

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    2. Clásico ejemplo de PR Bullshit, hacerse el mártir mareando la perdiz cuando algo no sale como habías previsto. Totalmente de acuerdo con la reflexión, una cosa es negarse a comerciar con una obra o producto y otra muy distinta el pretender prohibir su misma existencia.

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  3. Vamos, que es ese juego que sorprendentemente sale en físico y te lo acabas pillando sólo por las risas.

    Ojala tuviese un modo online. OJALÁ.

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    1. O un pantalla partida ni que sea. Con un jugador siendo el toro. Lo veo.

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  4. Veo que estamos de acuerdo. Recuerdo el día de la petición para cancelar el juego. Era absurdo. Es un juego, el animal al que apuntillan no es real, por tanto, me da igual. Me interesa más salvar al de verdad, ya sea en una plaza de toros, alanceado en un pueblo, o apuntillado en una becerrada por chavales sin conciencia.

    También coincido en otra cosa. Juego a videojuegos que me permitan experiencias, ya sean prohibidas o imposibles, en la vida real. Los juegos reales no tienen gracia, para eso ya está la vida real. No veo sentido a jugar al FIFA pudiendo jugar al futbol directamente en la vida real. Aunque creas que controlas a Messi o a CR7, esos Messi y CR7 no son reales, el original está en la vida real. Sin embargo, en FFVII, el Cloud que controlas sí es el original. Es la diferencia.

    Y sin duda, lo que más me cabrea de los juegos supuestamente reales es que no lo son ni por asomo. Me ha indignado sobre manera que el torero sea inmortal sin importar cuantas veces le corneen, al igual que me molesta no poder matar civiles en Call of Duty (salvo la escena del aeropueto) o que no haya niños en GTA. Si algo quiere representar un aspecto de la realidad, tiene que hacerlo al completo, no esto sí esto no, doble moral.

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    1. Ese es otro asunto interesante. Como persona que se dedica a la venta de videojuegos, a menudo hablo con clientes que descartan, por ejemplo, un Halo o un Wolfenstein en favor de un Call of Duty o un Battlefield alegando que "Sólo juegan a juegos que sean mus realistas". Aunque entiendo (pero no comparto) la distinción, ese realismo casi nunca no va más allá de lo estético. Por alguna razón a nadie le parece irreal que el quedarte quieto durante 5 segundos cure por completo las heridas de bala.

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    2. Eso me hace pensar en la falsa dicotomía entre «arcade» y «simulador» en los juegos de conducción. No, amigos: Gran Turismo y Forza no son simuladores; son tan arcade como los PGR o los Need for Speed; rFactor es un simulador.

      Es una especie de justificación por vergüenza (vergüenza de admitir sus gustos, por la imagen exterior que —temen— podrían evocar). Algo así como «eh, que si yo disfruto con los videojuegos es porque son 'realistas'; nada de esa mierda 'pa frikis'». Si juegas a Call of Duty y FIFA (los más mediáticos) eres un tío normal; si juegas a lo que se salga un poco de lo proliferado en los medios, eres un 'friki'. Así nos luce el pelo.

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  5. Para mi es GOTY, y algún día lo pillaré junto al último Rambo.

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    1. El juego de Rambo, otro de los grandes candidatos a AdJ. Con la tontería de que ciertas ediciones venían con las pelis se acabó vendiendo relativamente bien.

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  6. Una mamarrachada de las gordas que carece por completo de lo que llamas arte en un videojuego. Puedo llegar a comprender que este pedazo de tumor carca saliese para steam a 1.99 SIN OFERTA ALGUNA, pero es incomprensible que aparezca exclusivo, en versión física y por varios billetazos en la apoteósica Ps4. De verdad, que alguien me haga un croquis que esta subnormalidad subnormalidae que no la entiendo.

    Respeto como usted dice, señor Guifo, que puede haber juegos de toda clase. Sin ir más lejos tenemos un simulador de cabra o una auténtica masacre tipo sin city en Hatred. Pero la pereza de éste juego aparenta ser tan grande que solo se me ocurre que una asociación de tauromaquia tuviese dos diseñadores gráficos entre los vanderilleros y quisiesen realzar su espíritu y amor por la matanza de los animales.... eso si, a lo baratito... en mi opinión, todo muy despreciable.

    Espero que hayas descargado bien, Guif. Y que todo lo que haya sido probarlo sea gracias a que te lo ha dejado algún colega alemán que se lo compró como souvenir o bien te hayas inflado a gameplays y hayas sentido la jugabilidad en tus carnes gracias a una demo... porque si de verdad te lo has pillado por dedicación al blog, mereces una estátua.

    Muy grande tu blog!

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    1. Se ve que ni ganas de hacer bien el juego, no? Parece de los primeros que se hacían para PS2!

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  7. Bueno, pregunto yo:
    CÓMO MIERDA PERMITIERON ESTO EN LA PS4!!??
    Me da igual que sea un juego de canicas, o de follar una india salvaje, pero poner esto en la poderosa PlayStation 4? Nah, esos gráficos, esa jugabilidad, esa cámara, todo, todo está mal!! Y me niego a ver un gameplay en YT porque ya tengo suficiente embolia cerebral (gracias Bubsy 3D, pedazo de mierda!!) Llego a ver ese juego en una tienda en mi país (Uruguay), y juro que compro el juego para quemarlo con caja y todo!! Qué cuesta, digo, qué cuesta hacer algo como los juegos de PS4? Todo eso que nos presume, pero cumpliendo correctamente estas consolas, como el HD, los mundos abiertos, todo eso... Esta gente no le sacó ni una gota de lefa al potente hardware de la PS4. En realidad, he jugado a pocos juegos de la consola, pero son excelentes, sí, todavía estoy con el puto MGSV, un juego de la puta madre, y cebándome con el Venom Snake... No, loco, para hacer estos mamarrachos, que ni piensen en hacerlo...
    La verdad, he encontrado juegos de mierda en PS y PS2, pero esto me supera...
    Y pensé que la época de las cagadas en los videojuegos había terminado...

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  8. http://store.steampowered.com/app/416720/ Ahora esta cosa a salido en Steam.
    Esta claro, steam no tiene control de calidad.

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    1. Pues anda que en el GAME está agotado pero no sé si es que no han traído muchos y los han vendido o es que medio Tordesillas y resto de Andalucía los ha comprado para regalarselo a sus hijos en Navidad. Si es lo segundo estoy seguro de que sin querer se habrá creado una nueva generación de antitaurinos fruto de un trauma infantil (imagina estar esperando un Little Big Planet un Fifa o un Call of Duty y que te llegue esto).

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